Tetrasutra:

“Dícese del conjunto de posturas (algunas dignas de espectáculos del circo del sol) que adoptan las mujeres durante el proceso de amamantamiento”.

Así es como se sienten muchas mujeres durante la lactancia, como auténticas acróbatas de circo.

Tumbada, reclinada, a caballito, a cuatro patas, en posición de rugby…Un brazo por aquí…una pierna por allá.

Pero, y ¿cuál de estas posiciones es la mejor para la lactancia?

Pues TODAS.

No existen reglas establecidas y aquí cada maestrillo tiene su librillo.

En este artículo te voy a hablar de las posturas en la lactancia para que puedas escoger la que más se adecúe a tus necesidades y a la situación de cada momento. Y aprenderás por qué la postura es uno de los 3 pilares de una lactancia exitosa.

 

La técnica de lactancia

Antes de adentrarnos en el fabuloso mundo del tetrasutra, quiero hablarte de un factor muy importante a la hora de dar el pecho y es asegurarte de que la técnica de lactancia es adecuada.

Y… ¿Por qué es importante asegurar una buena técnica de lactancia?

Pues porque no basta con hacerlo, sino que es importante hacerlo bien. Queremos mantener bien a raya al señor “dolor” o la señora “mastitis” (entre muchos otros visitantes inesperados).  

Una buena técnica de lactancia nos permite:

  • Mantener una producción óptima.
  • Asegurar buena transferencia de leche, es decir, asegurarnos de que tu bebé recibe la cantidad que necesita en cada toma.
  • Que el bebé no se canse al mamar, porque cuando la técnica no es adecuada, el esfuerzo que tiene que hacer para obtener la cantidad de alimento que necesita es mucho mayor.
  • Y como te mencionaba antes, evitar la aparición de complicaciones, como pueden ser las temidas grietas, el dolor o las mastitis, que muchas veces obligan a las mamás a tomar la decisión de dejar la lactancia antes de lo deseado.

En cuanto a la técnica, hay tres pilares fundamentales a los que debes prestar atención durante cada toma: la postura, la posición y el agarre.

En este artículo nos centraremos en el primero de ellos, la postura. En el mini-curso de lactancia gratuito para suscriptoras hablo de los otros 2, entre otras cosas.

La postura en la lactancia materna

La postura hace referencia a cómo te vas a colocar tú durante la toma.

Muchas mamás me preguntan…

 ¿Cuál es la mejor postura para dar el pecho?

Pues depende.

Como te adelantaba en la introducción, todas son posturas válidas que te pueden venir bien en un momento dado.

Además, la elección de la postura para la lactancia va a depender de múltiples factores como por ejemplo: tu situación personal, el tipo de parto que hayas tenido, como te encuentres o incluso de tus preferencias personales.

Lo más importante a la hora de elegir una postura es que:

  • Te sientas cómoda.
  • Te encuentres relajada. Cuanto más relajada te sientas más oxitocina (hormona que permite la salida de la leche al exterior) vas a producir.
  • Asegures de tener a mano un vaso de agua, porque si no lo sabías, la lactancia provoca mucha pero mucha sed y es fundamental mantenerse bien hidratada.
  • Disfrutes. Recuerda que este es un momento especial para centrarte en ti y en tu bebé y reforzar vuestro vínculo. Olvídate de las distracciones y dedica esos minutos a disfrutar de vuestro momento. 

 

Otra cosa que me gustaría mencionar es que OJO con el uso de almohadas de lactancia. Reconozco que tengo una relación amor-odio con ellas.
Lo cierto es que pueden resultar de gran ayuda (aunque si no quieres invertir dinero en ellas, puedes hacer un buen apaño con un par de cojines que tengas por casa).

Estas almohadas están diseñadas para eliminar la tensión de tu espalda y tus hombros. El problema surge cuando colocamos la almohada y después ponemos encima al bebé. Esto puede condicionar y dificultar la posición adecuada del bebé. 

Por lo tanto, si quieres utilizarla, primero asegúrate de que tu bebé está bien colocado en el pecho y la toma está resultando agradable, y después colocas la almohada para rellenar el espacio que queda libre.

 

Tetrasutra: Posturas más comunes para la lactancia materna

Hay diferentes posturas que puedes utilizar a la hora de dar el pecho. Como ya te comenté no existe ninguna mejor ni peor. Es cuestión de ir probando y ver lo que va bien para ti y para tu bebé. 

Tampoco es necesario que te vuelvas loca y las pruebes todas. Pero sí resulta interesante ir variando de postura de vez en cuando, para que te familiarices con ellas y para permitir:

  • El vaciado eficaz de toda la mama (especialmente importante ante una obstrucción o mastitis)
  • La cicatrización de la zona en caso de presentar heridas o grietas.

 

1. Postura de lactancia: Cuna

Probablemente si piensas en una mujer dando el pecho, esta sea la imagen que se te venga a la mente, ya que se trata de la postura de lactancia más habitual y la que adopta la mayoría de mujeres.

Para llevarla a cabo, vas a sujetar al bebé con el brazo del mismo lado del que le vas a ofrecer el pecho.

Colocas la cabeza del bebé en la mitad de tu antebrazo (OJO, no el codo ni la muñeca) y con la mano de ese mismo brazo sostienes su espalda. Asegúrate de que su cuerpo está bien alineado. Es decir, la oreja, los hombros y la cadera dibujan una línea recta. 

Tu pezón debe quedar colocado a la altura de su nariz, para estimular el reflejo de búsqueda. Una vez el bebé inicie la toma asegúrate de prestar atención a los signos que indican un buen agarre.

2. Postura de lactancia: Cuna cruzada o transición 

Es una adaptación de la postura de cuna tradicional. Es por ello que se parece mucho a la anterior, pero con unas ligeras diferencias.

En primer lugar, vas a sujetar al bebé con la mano contraria al pecho que le vas a ofrecer. Haciendo una letra “C” con tu mano, sostienes la parte posterior de la cabeza, justo por detrás de las orejas. 

Recuerda que su cuerpo tiene que estar bien alineado (oreja, hombro y cadera en línea recta) y su espalda debe reposar sobre tu antebrazo. 

Esta postura puede resultar muy útil cuando:

  • Queremos llevar a cabo un agarre dirigido.
  • El bebé es pequeño o presenta dificultades de succión.

 

3. Postura de lactancia: Rugby 

¿Quién dijo que la lactancia y el deporte eran incompatibles?

Antes de que te imagines sobre un césped esquivando contrincantes y corriendo con tu bebé bajo el brazo, déjame explicarte en qué consiste esta curiosa postura.

Para llevarla a cabo, sujeta el cuerpo y la cabeza de tu bebé con el brazo del mismo lado del que le vas a ofrecer el pecho.  

A diferencia de las anteriores, en esta postura el bebé se orienta hacia atrás. Es decir, los pies van a quedar orientados hacia atrás, en dirección a tu espalda. 

Una vez esté bien agarrado puedes colocar almohadas para que no se te canse el brazo durante la toma. 

Es importante vigilar la posición del bebe durante la toma, porque tienden a impulsarse con los pies, cambiando de posición y esto a veces puede generar molestias.

Resulta especialmente útil en caso de:

  • Parto por cesárea 
  • Bebé prematuro
  • Bebé con frenillo lingual corto
  • Gemelos
  • Si tus pezones están orientados hacia fuera o hacia abajo.
  • Dificultades de agarre. 
  • Necesitas el vaciado de la zona externa del pecho (por ejemplo, en el caso de una mastitis)

 

4. Postura de lactancia: Caballito

Siéntate cómoda sobre una silla o el sofá, con el cuerpo erguido o ligeramente reclinado hacia atrás (en un ángulo de 30 grados aproximadamente).

A continuación, sienta a tu bebé sobre tu regazo, con las piernas abiertas o cruzadas (como si fuera un indio). Como tú prefieras 

Con la mano del mismo lado del que le ofrecerás el pecho, dibuja una letra “C” para sostener la cabeza del bebé por detrás de sus orejas. Coloca su mentón sobre la parte inferior del pecho para estimular el reflejo de búsqueda y cuando abra la boca grande, lo acercas al pecho. 

He de decir, que no es de las posturas más sencillas, por lo que puede que al principio te cueste un poco cogerle el truquillo. 

Es muy útil en casos de:

  • Frenillo lingual corto
  • Bebé con bajo tono muscular.
  • Bebé adormilado.
  • Retronaría (RETROGNATIA?? )pronunciada. Es decir, que la mandíbula inferior está desplazada hacia atrás.

 

5. Postura de lactancia: Biológica

En esta postura, también debes reclinarte hacia atrás sobre una silla o el sofá. De forma que el cuerpo de tu bebé quede colocado directamente sobre el tuyo y se sujete solo por acción de la gravedad. 

Con ambas manos, puedes sujetarlo ligeramente por la zona de la espalda o el culete para mantenerlo en la posición que adopte y evitar que se escurra hacia abajo durante la toma. 

Va muy bien:

  • Cuando hay dificultad en el agarre.
  • Dolor en el periné.
  • Para proporcionar estabilidad al bebé y reducir el reflejo del Moro. Que es esa especie de aspavientos que hace tu bebé con las manos como si se fuera a caer.

 

6. Postura de lactancia: Tumbada o de lado

Consiste en tumbarse de lado en la cama, en paralelo con tu bebé, que también debe colocarse de lado, orientado hacia tu cuerpo. 

Un error muy común a la hora de llevar a cabo esta postura, es colocar la cabeza del bebé justo enfrente del pecho. 

No, el bebé debe quedar colocado un poco más abajo, de forma que su nariz quede a la altura del pezón para favorecer que el agarre sea mucho más profundo.

Una vez tu bebé está bien colocado, puedes colocar tu mano o incluso un cojín tras su espalda para sostenerlo.

 Siempre con cuidado de que no tenga nada en la parte posterior de la cabeza, para que pueda realizar los ajustes que necesite. 

También suele resultar de gran ayuda, colocar un par de cojines entre tus rodillas para que te sea más cómodo mantener la postura durante la toma. 

Es muy importante realizar esta postura sobre la cama o una superficie segura, evitando siempre el sofá ya que en un descuido el bebé podría rodar y caer hacia abajo. 

Esta postura resulta útil para la lactancia cuando:

  • Quieres favorecer el descanso nocturno.
  • Has tenido un parto por cesárea.
  • Te han realizado una episiotomía o tienes molestias en el periné.  

 

7. Postura de lactancia: Loba

Si alguna vez has paseado por la Città eterna (para los despistados Roma) seguro que has visto la imagen que representa la leyenda de sus fundadores: Rómulo y Remo, mientras eran amamantados por la loba que los cuidó como hijos. 

Pues algo así es lo que se pretende con esta postura. 

Consiste en, al igual que una loba, te pongas a 4 patas sobre el bebé, que quedaría colocado boca arriba sobre la cama. 

Lo cierto es que es una postura poco habitual, ya que cómo te puedes imaginar no resulta muy práctica para llevar a cabo en el día a día.

¿Cuándo se utiliza entonces?

Algunas mujeres la van a utilizar ante situaciones muy específicas, como, por ejemplo, ante una obstrucción o una mastitis, ya que puede ayudar a drenar algunas zonas del pecho que con otras posturas resultaría complicado. 

En función de la zona que necesites drenar, te colocarás en una dirección u otra, de forma que la barbilla del bebé se situé sobre ese punto. 

 

Conclusiones

¿Quién dijo que la lactancia podía resultar aburrida?

Cuando das el pecho a tu bebé puedes ser desde una leyenda romana, hasta una jugadora de rubgy profesional pasando por una acróbata del circo. La lactancia saca nuevas facetas que desconocías. 

La lactancia materna es un continuo desafío. Dar el pecho es innato y algo maravilloso pero no es fácil.

Con este artículo descubrirás todas las posturas para la lactancia que tienes a tu alcance para que puedas escoger la que más se adecúe a tus preferencias y necesidades de cada momento.

Como hemos visto cada postura tiene sus beneficios. Hay posturas que ayudan mucho a cuidar la mastitis, que si no lo sabes es uno de los problemas más frecuentes en la lactancia.

Espero que este artículo te ayude a controlar la postura en la lactancia. Porque es uno de los 3 pilares para dar el pecho con éxito. Si quieres saber cuáles son el resto, apúntate al mini-curso gratuito de lactancia materna. 

En el que además de enseñarte los 3 pilares, te voy a enseñar: 

  • Cómo puedes reducir el efecto de la depresión posparto gracias al analgésico más potente que existe. Es totalmente legal y natural, también maravillosamente adictivo.
  • Cómo pueden hacer tu pareja y familiares para fortalecer el vínculo con el bebé (y lo que nos pasó con una enfermera cuando lo aplicamos en la UCI de neonatos)
  • Te contaré una forma muy atípica y efectiva de saber si tu bebé se está alimentando bien. A pesar de que cada vez que la cuento las madres me dicen “estás de coña” es válida para cualquier tipo de lactancia.

Eso y muchas cosas más las veremos aquí. En el enlace tienes toda la información. Es gratis y si quieres dar el pecho te puede ayudar mucho.

Si tienes alguna duda y crees que soy la persona adecuada para ayudarte puedes ponerte en contacto conmigo.

Si crees que alguna amiga le puede ayudar este artículo (o el mini-curso gratuito), compártelo. 😃

Cuéntame en los comentarios…

  • ¿Qué te ha parecido el artículo?
  • ¿Conocías todas estas posturas para la lactancia materna?
  • ¿Si has dado el pecho antes, ¿cuáles has probado?

 

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